Home > Mensajes del Pastor

Mensaje Pastoral de Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca

LOS SACERDOTES Y LA CATEQUESIS

LOS SACERDOTES Y LA CATEQUESIS

El Concilio Vaticano II destaca la importancia de la evangelización y de la catequesis en la misión sacerdotal: “Los presbíteros como cooperadores de los obispos, tienen la obligación principal el anunciar a todos el Evangelio de Cristo (cfr. 2Cor. 11,7) para constituir e incrementar el Pueblo de Dios, cumpliendo el mandato del Señor: ‘Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura’ (Mc 16, 15)” (P O, 4).

De acuerdo con la importancia que el Concilio Vaticano II atribuye a la evangelización, ésta debe ocupar un lugar preferencial entre las obligaciones del sacerdote. En nuestras parroquias, el párroco no puede impartir las catequesis personalmente, pero cuenta con catequistas bien formados para cumplir esta misión. Pero es aconsejable que él mismo imparta la catequesis a algún grupo o los visite con frecuencia. Así se dará cuenta de las necesidades y dificultades que la catequesis conlleva para sus feligreses, y podrá orientar mejor a sus catequistas, que son los colaboradores del párroco en “su obligación principal” (PO, 4) de evangelizar el Pueblo de Dios. Por eso es indispensable:

Escoger cuidadosamente a los catequistas. No basta la buena voluntad ni el entusiasmo. Se requiere que el catequista tenga madurez personal, suficiente formación, la capacidad de enseñar y una sólida fe que debe manifestarse en su vida: en el cumplimiento de los mandatos del Señor y de la Iglesia, en una fervorosa vida sacramental y en la práctica de la misericordia. La fe no se enseña como una materia escolar, sino que se transmite por el testimonio y cuando el catequista habla “de la abundancia del corazón” (Mt 12, 34).

Formar permanentemente a los catequistas. No es suficiente que se los mande a los diversos cursillos que se ofrecen en nuestras Vicarías. El párroco debe preparar con sus catequistas, cada semana, la lección correspondiente. Nuestro catecismo es muy rico en contenidos, presenta las verdades de la fe con cierta amplitud y profundidad. Esto permite que se adapte la enseñanza catequética al ambiente concreto de cada parroquia. Ciertamente, la organización de la catequesis parroquial y la permanente formación de los catequistas exigen al párroco tiempo y esfuerzos. Pero aquí se trata de una “obligación principal”, como nos indica el Concilio Vaticano II.

Si hoy lamentamos que muchos bautizados hayan abandonado la fe, es quizá porque recibieron una catequesis deficiente. Hagamos todo lo posible para trasmitir a las nuevas generaciones, como a sus padres, las verdades de nuestra fe en forma ordenada y completa. La catequesis bien llevada es un aporte esencial a la misión permanente.

Demos gracias al Señor por la presencia eficaz de nuestros catequistas y renovemos nuestro compromiso de brindarles una esmerada preparación, capaz de poner a disposición de la inteligencia y del corazón la Palabra de Aquel que dio su vida por nosotros, que les permita la transmisión íntegra de la fe a nuestros niños, jóvenes y padres de familia. “La mayor obra de caridad es enseñar el Evangelio a los que no lo conocen” (San Arnoldo Janssen).

Más Mensajes del Pastor

Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz

Pascua de Resurrección: triunfo del bien y la justicia

Consejos del Pastor a los dos nuevos sacerdotes

María se desconcertó al escuchar las palabras del Ángel.

Educar es evangelizar y evangelizar es sembrar virtudes.

La Cuaresma como tiempo de conversión

Un tiempo fuerte de Evangelización

Dimensión social de la compasión

La Visita Pastoral: tiempo de evangelización.

La corrección fraterna en nuestra vida

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades

La formación de los formadores debe ser una de las prioridades.

La fiesta, dimensión esencial de la vida familiar

Solemnidad de la Inmaculada Concepción, patrona de nuestra Arquidiócesis

Testigos de la pobreza evangélica

Expresividad y funcionalidad de la iglesia

El verdadero templo cristiano es el Cuerpo de Cristo.

Monseñor Ernesto Álvarez, II Arzobispo de Cuenca

Fiesta de la santidad latinoamericana

Dilexi te: el servicio a los pobres

Quien ama de verdad trabaja por la paz

San Francisco de Asís y su compromiso social

Soñamos con un Ecuador de equidad y desarrollo

La música en la liturgia no es un elemento ornamental

Jamás podemos olvidar la centralidad de Jesucristo.

Predicar con fidelidad el Evangelio

Alejandro Labaka e Inés Arango: Testigos del Evangelio en la Amazonía

Educación: amor y responsabilidad

La ancianidad es tiempo de bendición y de gracia

Educación en el cuidado de la creación

Profetas y constructores de un mundo nuevo

Con espíritu misionero salgamos a buscar las ovejas del Señor.

Pilares de la acción misionera de la Iglesia

La Familia, guiada por el Espíritu Santo

LA FIESTA DEL SEPTENARIO EUCARÍSTICO

En la familia debemos experimentar la alegría del perdón.

Jubileo de las familias y el mensaje de San Juan Pablo II

León XIII y la Doctrina Social de la Iglesia

Busquemos a Cristo Resucitado en el camino de la vida

Con sonrisa amable, León XIV se presentó ante el mundo.