El niño, aunque sea pequeño, desde el bautismo es parte viva en la Iglesia, ha sido enviado a evangelizar. Él tiene una misión para hoy en la Iglesia y en el mundo. Por eso, hemos de ayudarle a que la cumpla. La misión de los niños es insustituible en la evangelización universal ( ss. Juan Pablo II, 6 de mayo 1993, en el 150 aniversario de la Infancia Misionera). La Infancia Misionera de nuestra Arquidiócesis se prepara para celebrar su Jornada Misionera Corazonarte. Oremos por ellos, que el 7 de abril realizarán en la Unidad Educativa La Salle, en Cuenca su Jornada Arquidiocesana de Infancia Misionera .