El jueves 2 de febrero se recordó que Jesús es luz del mundo que vino a salvarnos. Es la fiesta de La Candelaria, la fiesta de la bendición de las luces, la fiesta de la vida consagrada.
También recordamos la presentación del Niño Jesús en el templo y la purificación de la Virgen María.
La Eucaristía del 2 de febrero fue en la Iglesia de Santo Domingo y fue presidida por Monseñor Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca y concelebrada por Monseñor Oswaldo Vintimilla y el padre Gonzalo Suárez. También fue en Acción de gracias por los 150 años de laicas y laicos, Terciarios de Santo Domingo.
En esta ceremonia se realizó la profesión de votos temporales por tres años de las hermanas laicas Laura Guillén, Noemí Ulloa y Cecilia Castro. Las hermanas que acogieron el propósito de la orden: Orar, estudiar y predicar, se consagran a Dios en la seguridad de que este compromiso traerá a sus vidas, frutos abundantes de caridad cristiana.